¿Qué
es y cómo se presenta un aneurisma cerebral?
El término aneurisma corresponde a una dilatación
o saculaciòn anormal de una arteria del cerebro,
que ocurre más frecuentemente en las divisiones
o bifurcaciones de estas estructuras (Esquema # 1) Esta
anomalía es típicas del adulto entre 40
y 60 años. Las mujeres tienen una incidencia
mayor que los hombres 3:2. Generalmente, el aneurisma
en sí no produce síntomas en el paciente
a menos que se rompa, ocasionando salida de la sangre
que circula por la arteria afectada, hacia el cerebro
y sus coberturas ( meninges)-Hemorragia_subaracnoidea_(HSA)
Por ello, la persona sufre repentinamente un fuerte
dolor de cabeza el cual es reconocido como “el
más severo de mi vida”. También
puede presentarse asociadamente rigidez de nuca, náuseas,
vómitos, convulsiones, molestia a la luz (fotofobia)
y lesión de una estructura nerviosa adyacente
(par craneal).
¿Cómo ocurren
estas lesiones?
Se acepta que los aneurismas cerebrales son adquiridos.
Vale decir, ocurren con la progresión de la edad,
debido a enfermedades pre-existentes o factores_de_riesgo
predisponentes que los ocasionan (Tabla # 1) Hasta la
fecha, no hay evidencias científicas definitivas
de la existencia de una relación genética,
ni hereditaria directa en la formación de los
aneurismas cerebrales. Sin embargo, estudios recientes
han demostrado una leve predisposición entre
familiares con primer grado de consanguinidad (padres,
hijos y hermanos) de desarrollar aneurismas cerebrales
en un porcentaje que oscila entre 4 - 17%. Algunas enfermedades
del tejido conectivo pueden asociarse frecuentemente
a aneurismas cerebrales como en: Ehlers-Danlos tipo
IV, síndrome de Marfan, neurofibromatosis tipo
I, enfermedad poliquìstica del adulto, displasia
fibromuscular y drepanocitosis.
¿ Dónde se localizan los
aneurismas del cerebro?
Se considera que debido al stress sobre las paredes en los
vasos de esta estructura, el alto flujo que manejan, la turbulencia
de la sangre y las variantes anatómicas asociadas;
Ocasionan un mayor número de aneurismas en esta distribución
vascular.
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Esquema
# 2
Los aneurismas cerebrales se observan
con más frecuencia en las arterias del
llamado polígono de Willis,
que es una estructura vascular de comunicación
múltiple, de forma hexagonal, ubicada dentro
del cráneo, por encima de la silla turca,
conformada por las arterias que comunican la circulación
anterior y posterior. |
Las
localizaciones de los aneurismas cerebrales están ampliamente
estudiadas y no varían entre los múltiples estudios
realizados a nivel internacional .
Localización
de aneurismas cerebrales:
General |
Específica |
| 85
% Circulación anterior (
carótidas) |
35%
Arteria carótida y comunicante posterior |
| 15%
Circulación Posterior (Vertebro-basilar) |
30
% Arteria comunicante anterior |
| 20
% Arteria cerebral media |
| 15
% Circuito Vertebro-Basilar |
¿Cuál
es la frecuencia de ruptura de un aneurisma cerebral?
El riesgo de ruptura de una aneurisma cerebral en un
individuo diagnosticado pero sin evidencia clínica
previa, es de 3 - 4 % acumulativo por
año. Vale decir, aproximadamente el 40
% de estos pacientes presentarán hemorragia
cerebral a los 15 años de diagnosticados.
En aquellos pacientes con aneurismas múltiples
dicha frecuencia se duplica o triplica según
el número de lesiones observadas: 7 -
8% por año. Adicionalmente, el tamaño
mayor de 8 milímetros diámetro y su morfología
irregular en la angiografía cerebral, son considerados
como factores que incrementan ese riesgo.
¿Cómo se diagnostica la
ruptura de un aneurisma cerebral?
Si el paciente es asintomático,
sin diagnóstico definido y desea considerar la
evaluación para descartar un posible aneurisma
cerebral, el método de elección es la
angiografía por resonancia magnética
(Angio RM); el cuál es un estudio no
invasivo, sencillo, rápido ( aproximadamente
20 minutos), no requiere contraste y descarta estas
lesiones en 85% de los casos. Hay un 15 % de aneurismas
pequeños ( menores de 4 milímetros) y
de flujo turbulento, que no pueden ser detectados. La
angiografía por tomografía-multislice
(AngioTAC) tiene mayor sensibilidad diagnóstica
en los equipos modernos (95 %), pero requiere un volumen
significativo de contraste iodado en bolo por vía
endovenosa (120-150 cc) y utiliza Rx. Por ello, su uso
es menos frecuente en el diagnóstico inicial
en los pacientes sin clínica de aneurismas. No
se justifica la práctica de angiografía
cerebral con catéter ( o por técnica
de Seldinger), en estos pacientes a menos que haya una
evidencia clara de la necesidad de su práctica.
Si el paciente tiene evidencias clínicas
claras de ruptura de aneurisma con sangramiento
o hemorragia
subaracnoidea_(HSA), la evaluación
clínica por el médico especialista es
indispensable para orientar, guiar y adelantar el tratamiento
médico. Esta presunción diagnóstica
debe ser corroborada con una tomografía
axial computada (TAC) de cráneo
simple, que constituye el método por
imágenes no invasivo, de mayor sensibilidad para
el diagnóstico de la HSA. Podría practicarse
Angio TAC espiral - multislice
y determinar simultáneamente el hallazgo de la
HSA, la ubicación del aneurisma cerebral y sus
características con un solo instrumento diagnóstico.
La angio RM no está indicado
cuando existe la emergencia hemorrágica, ya que
el paciente está irritable y se mueve, deteriorando
la calidad del estudio. Además, la sangre en
las adyacencias a la lesión condiciona un artefacto
blanco que dificulta la identificación del aneurisma
cerebral. La angiografía cerebral por
sustracción digital con catéter,
sigue siendo es el método con mayor sensibilidad
diagnóstica para determinar las características
anatómicas de los aneurismas cerebrales. Generalmente,
es requerida antes de proceder al tratamiento endovascular
o quirúrgico. Existe riesgo_de_resangramiento_del_aneurisma_roto,
hasta en un 50 % de los casos, antes de los 6 meses
posteriores al primer evento hemorrágico, por
lo que requieren una pronta solución quirúrgica
o endovascular.
Figura
# 2.
RM cráneo con evidencia de HSA en los surcos
cerebrales del hemisferio cerebral izquierdo. Compare
los surcos normales del lado derecho con la hiperintensidad
de la sangre del lado izquierdo. Esta es la secuencia
FLAIR de RM que es la más sensible para la identificación
de HSA. |
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Figura
# 3.
Angiografía por RM sin administrar contraste
con secuencia TOF y reconstrucción trimensional,
demuestra claramente todas las arterias intracraneales
en un plano axial inferior. Pueden observarse con precisión
arterias hasta de 1 milímetro de diámetro.
No hay anomalías en esta imagen. |
Figura
# 4.
Angiografía por TAC espiral con reconstrucción
3D demuestra aneurisma sacular intracraneal en
la bifurcación de la arteria cerebral media
derecha de 7 milímetros de diámetro,
de proyección superior (flecha). |
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Figura
# 5.
Angiografía por RM en secuencia TOF sin
el uso de contraste a nivel craneal, demuestra
aneurisma sacular de 6 milímetros en el
tope de la arteria carótida interna izquierda
(flecha gruesa) con evidencia de sangramiento
reciente hacia el espacio subaracnoideo (flecha
larga) y subdural ( flechas cortas) También
demuestra espasmo vascular severo de la arteria
cerebral media izquierdo (ver flechas). |
Figura
# 6.
A.- Reconstrucción SSD.
Reconstrucción de tipo superficie sombreada
en plano axial superior único.
Angiografía por TAC con adquisición multislice
en paciente de mediana edad administrando contraste
iodado por vía endovenosa con inyector, demuestra
opacificación e identificación excelente
de todas las arterias cerebrales de mayor calibre.
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B.-
Reconstrucción VRT
Reconstrucción de volumétrica
tridimensional en colores permitiendo la identificación
entre las arterias y los estructuras óseas. No
hay anomalías en estas imágenes.
Representa la imagen tridimensional de la angiografía
por TAC en el mismo paciente con reconstrucción
3D y a color, demostrando una proyección oblicua
a través del corte craneal horizontal del plano
medio, que permite resaltar las diferencias entre las
arterias y el hueso. |
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Figura
# 7.
Angiografía por sustracción digital de
la carótida interna derecha, demuestra aneurisma
sacular de 10 milímetros en la bifurcación
de la arteria cerebral media, en una paciente femenina
de 48 años de edad.
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