ENFERMEDAD ATEROMATOSA DE ARTERIAS CAROTIDAS (EAC)

 

La arteriosclerosis de carótida tiene una importancia relevante en la enfermedad cerebro vascular, ya que estas arterias irrigan ambos hemisferios cerebrales. Por lo tanto, su afectación condiciona un riesgo intrínseco alto de lesión neurológica. De hecho, el origen de la mayoría de los eventos isquèmicos tromboembòlicos cerebrales que ocasionan el llamado "ataque_cerebral"(stroke) proviene de la enfermedad de estas arterias, que se originan de la placa arteriosclerótica en el bulbo carotìdeo. Pacientes asintomáticos con estenosis igual o mayor al 70 % tienen riesgo de ataque cerebral en un 5 % aproximadamente durante el primer año del diagnóstico y también en los años subsiguientes. Este riesgo se incrementa a un 8 % por año en placas arterioscleróticas ulceradas. En los pacientes con síntomas o antecedentes de eventos isquèmicos transitorios, el riesgo se incrementa considerablemente hasta un 13% en el año siguiente al accidente. Por estas evidencias estadísticamente demostradas, se considera que el manejo de los factores de riesgo y la selección de los pacientes que serán sometidos a intervención para el tratamiento definitivo de estas lesiones, por vía endovascular o quirúrgica abierta, reduce significativamente la morbi-mortalidad.

¿ Cuales son los factores de riesgo de la EAC?
1. - Edad;
2. - Hipertensión arterial (alta presión del flujo de sangre dentro de las arterias);
3. - Diabetes ( altos niveles de azúcar en sangre);
4. - Fumar;
5. - Historia de enfermedad cardiovascular o arritmias.
6. - Hipercolesterolemia (altos niveles de colesterol en sangre).
7. - Morfología de la placa arteriosclerótica.

¿ Por qué se afecta la bifurcación de la arteria carótida principalmente?
Se ha determinado científicamente, que existe un fenómeno de turbulencia sanguínea constante en la bifurcación de la arteria carótida ( Bulbo carotideo-ver esquema) debido a su arquitectura y cambio en el flujo laminar de la sangre que ocasiona stress en las paredes de dicha estructura. Esto, aunado a la influencia de los factores de riesgo, permite que se establezca enfermedad ateromatosa focal que progresará en el tiempo, conformando la placa_arteriosclerótica. Dicha placa, su configuración y estenosis ocasionan disminución sanguínea hacia el cerebro (isquemia) así como, la acumulación de plaquetas y coágulos en su superficie, que al desprenderse con el flujo y pulsación de la sangre, se dirigirán hacia las arterias que irrigan áreas importantes del tejido cerebral. Mas recientemente, se ha determinado que la morfología de la placa y no el mayor o menor grado de estenosis, es el factor de riesgo más importante del embolismo cerebral y sus características determinarán el tratamiento médico más indicado.

Bulbo carotìdeo con placas de ateromas
Se demuestra un esquema de la anatomía del bulbo carotìdeo ( división de la arteria carótida primitiva) en donde su forman comúnmente placas de ateromas, ocasionado por la distribución del flujo arterial, su morfología y los antecedentes del paciente.

Aparte del examen clínico: ¿ Qué métodos diagnósticos son los más importantes para el estudio de la EAC?
Los métodos por imágenes son indispensables ya que nos permiten la evaluación anatómica de las arterias carótidas, las características de la placa arteriosclerótica y el grado de estenosis. Estos hallazgos determinan el riesgo de la lesión que se trata y permite hacerles seguimiento clínico y por imágenes. En la evaluación de carótidas se utiliza Eco doppler, Angio RMN, Angio TAC y Angiografía por catéter con sustracción digital.

Figura # 1-A.
Angiografía por RM sin contraste en secuencia TOF ( tiempo de vuelo) demostrando permeabilidad y flujo normal en ambas arterias carótidas y vertebrales.
Figura # 1-B.
Demuestra angiografía por RM en secuencia de rápida adquisición durante la administración de contraste ( gadolinio) por vía endovenosa en bolo. Se observan estenosis de ambos bulbos carotideos (flechas).
Figura # 2.
Angiografía por Resonancia Magnética en secuencia Tiempo de vuelo (TOF) sin contraste, en proyección oblicua, demostrando estenosis severa
(Aproximadamente 90 %) en el origen de la arteria carótida interna izquierda (ver flechas) Hay artefacto de movimiento respiratorio con evidencia de cortes en parte inferior de la imagen.
Figura # 3-A.
Angiografía por TAC multislice en proyección oblicua, en imagen de superficie sombreada (SSD), donde se aprecia opacificación arterial y gruesas placas de ateromas calcificadas de ambos lados (flecha larga) Como se describió, dichas calcificaciones dificultan la evaluación de la estenosis arterial. Del lado izquierdo se puede apreciar la gruesa calcificación dentro del ateroma en bulbo (flecha corta).
Figura # 3-B.
Angiografía por TAC en el mismo paciente con reconstrucción tridimensional (3D) en similar proyección, demostrando la alta calidad de imagen y las características de las placas de ateromas calcificadas. Aquí se puede identificar la diferencia entre ambas presentaciones de imágenes. También existe dificultad de identificar con precisión la estenosis cuando la calcificación es gruesa.

Figura # 4.
Angiografía con sustracción digital de carótida izquierda en proyección oblicua y lateral, demostrando opacificación arterial de contraste dentro de la arteria apreciando con exactitud sus bordes interiores. Existe placa ateroma tosa focal irregular ulcerada a nivel del bulbo carotìdeo con estenosis severa (95%) en el origen de la arteria carótida interna.

A.- Proyección oblicua.

B.- Proyección lateral.
Figura # 5.
Angiografía con sustracción digital en proyección lateral, muestra las mediciones típicas en los diámetros máximos y mínimos de las arterias a nivel del bulbo carotìdeo, para determinar el grado de estenosis y tomar las decisiones terapéuticas. En este caso, a nivel del origen de la arteria carótida interna hay solo 2 milímetros de diámetro que representa un 60 % de estenosis.