Introducción.
La concepción de la cirugía endovascular
en el tratamiento de los aneurismas cerebrales es
distinta a la neurocirugía convencional. En
neurocirugía, se abre el cráneo, se
expone el cerebro, se manipulan los tejidos y se coloca
un clip metálico en el cuello del aneurisma
eliminándolo de la circulación. En la
cirugía endovascular, se llega
al cráneo por dentro de las arterias, “navegando”
muy pequeños catéteres (micro catéteres)
desde su acceso_femoral
( la ingle) hasta el aneurisma, con mínima
invasión al cerebro. Usando estos micro catéteres
se introducen resortes de platino (coil) que tienen
memoria configurada tecnológicamente o complementos
biactivos, que se desprenden controladamente y permiten
rellenar el fondo aneurismático para obliterarlo.
Luego, los mecanismos fisiológicos inducen
la trombosis final de la lesión y regeneración
del endotelio vascular en el cuello del aneurisma.
El uso clínico de esta técnica comenzó
a partir de 1991 y ha cambiado la visión terapéutica
de los aneurismas a nivel mundial, debido a sus bajos
riesgos, excelente respuesta y receptividad en el
público.
Consideraciones iniciales.
A partir de 1980, la estrategia en el tratamiento
de los aneurismas cerebrales rotos cambió con
la demostración en trabajos científicos,
que el diagnóstico y tratamiento temprano (menos
de 48 horas), favorece la respuesta del paciente y
su evolución ulterior. Este “nuevo”
punto de vista, disminuye el riesgo_de_resangramiento
y permite una terapéutica agresiva del vaso
espasmo cerebral, principales problemas de estas lesiones.
Esta consideración, favorece la respuesta terapéutica
a la cirugía endovascular debido a su mínima
agresión y amplitud de indicaciones
clínicas, caracterizadas
por:
- No hay apertura del cráneo. Por
lo tanto, no se alteran las presiones intracraneales ni
se modifican las respuestas fisiológicas a la HSA.
- No existe manipulación de los tejidos cerebrales
ni de las arterias, por ello, la respuesta terapéutica
al vaso espasmo es mejor.
- Todo el procedimiento endovascular es realizado a través
de una mínima incisión en la piel de la ingle.
Por esto, la agresión del cuerpo es mínima.
- Se utiliza angiografía “en vivo”,
lo que permite seguridad y precisión.
- Se visualiza durante todo el procedimiento de los
fenómenos intra vasculares y de flujo sanguíneo,
permitiendo su evaluación constante.
Pueden presentarse limitaciones_y_contraindicaciones
de los procedimientos de cirugía endovascular
en pacientes con enfermedades sistémicas asociadas
ò con aneurismas de características
anatómicas que imposibiliten su práctica.
La evaluación inicial
del paciente requiere:
.- Examen médico general, neurológico y anestésico.
.- Exámenes de laboratorio: Hematología, urea
–creatinina, PT- PTT.
.- TAC de cráneo y/o Angiografía por TAC
.- RMN de cráneo y Angiografía por RM ( no
es indispensable)
.- Angiografía digital diagnóstica
previa de buena calidad, que determine las características
anatómicas del aneurisma.
.- Evaluación cardiovascular no es necesaria, a menos
que existan antecedentes de enfermedad cardiaca ò
edad mayor de 60 años.
Procedimiento.
El procedimiento puede practicarse con sedación;
Sin embargo, la mayoría de estas intervenciones
son llevadas a cabo con anestesia general. Luego de
la anestesia, se lleva a cabo la asepsia del área
inguinal para proceder a punzar la arteria femoral
(acceso_femoral
-figura # 1 A-B) Ya con el acceso asegurado, se anticoagula
al paciente por vía endovenosa con heparina
para evitar la formación de trombos durante
la manipulación de las arterias con dispositivos
endovasculares. A partir de allí, se utilizan
rayos X “en vivo” (fluoroscopia) y técnica
de “mapa vascular” que permite avanzar
el catéter guía hasta las arterias del
cuello ( carótida o vertebral, según
el caso) Con el catéter guía en posición,
se practica la arteriografía diagnóstica
(Figuras 2 A-B, 5 y 9) Seguidamente, se procede a
utilizar técnica co-axial, para “navegar”
el micro catéter y la micro guía; Primero
por el centro del catéter guía, y después
a través de las arterias del cuello hasta el
aneurisma que será tratado (Figura 6) El micro
catéter y la micro guía siempre se visualizan
por Rx, lo que permite la precisión necesaria
para introducirlos dentro de la lesión. Se
asegura la posición realizando angiografía
simultáneamente. Entonces, se avanzan los resortes
a través del micro catéter en forma
progresiva, desde el diámetro más grande
que la lesión pueda albergar (resorte cesta),
hasta el tamaño más pequeño que
ocluya el aneurisma completamente(ver imágenes)
El sistema de liberación, permite soltar los
resortes dentro del aneurisma cuando su ubicación
definitiva ha sido asegurada (Figuras # 3-10) Se termina
el procedimiento comprobando angiograficamente que
la lesión ha sido ocluida por completo, demostrando
la falta de opacificación del mismo (Figuras
4 A-B-8-11) Finalmente, se retira el micro catéter.
Generalmente, el paciente se mantiene en vigilancia,
monitorizado por unas 24-48 horas y luego será
dada el alta o se mantendrá seguimiento médico
según la evolución o características
del caso. Las complicaciones
de este procedimiento son muy bajas ( 6-8%).
Figura
# 1-A.
Esta figura permite apreciar el momento en el
cual el Dr. Tenreiro ya habiendo
punzado la arteria, toma el acceso femoral
derecho con un introductor vascular (
flecha larga).
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Figura
# 1-B.
Se Procede a suturar el introductor (flecha larga)
a la piel antes del avance del catéter guía
(flecha corta), para fijarlo y asegurar su estabilidad
durante el procedimiento. |
Caso # 1:
Femenina de 58 años con antecedentes de HSA reciente
y aneurisma sacular de 7 milímetros adyacente al
origen de la arteria comunicante posterior derecha.
Figura
# 2-A. Angiografía con sustracción
digital muestra el aneurisma. La flecha oblicua negra
demuestra la lesión. La flecha blanca señala
el nacimiento de la arteria comunicante posterior.
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Figura
# 2-B.
Demuestra la lesión en la proyección
de angiografía digital lateral. Se puede apreciar
un pequeño doble saco en el fondo del aneurisma
que es un signo de ruptura previa (flecha) Hay otro
muy pequeño aneurisma ( 1 milímetro)
por debajo de este. |
Figura
# 3.
Imagen oblicua en técnica de mapa vascular
( road mapping) demuestra el comienzo del rellenado
del aneurisma con el primer resorte (flecha
larga) que ha conformado la “cesta”
perfecta para poder continuar con el procedimiento
y lograr ocluir el aneurisma totalmente. El
“resorte cesta” sostiene el resto
de los resortes de rellenado. Flecha pequeña
señala la marca del micro catéter
dentro de la arteria.
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Figura
# 4-A.
Muestra la angiografía con sustracción
digital final después del rellenado y oclusión
completa del aneurisma justo antes de retirar el micro
catéter. Nótese la densidad característica
de los resortes sin permitir la opacificación
del fondo aneurismático por contraste, lo que
determina su completa obliteración. La arteria
comunicante posterior adyacente sigue permeable.
Proyección oblicua. |
Figura
# 4-B.
Proyección lateral.
Imagen radiológica en proyección lateral
que demuestra la densidad de los resortes dentro del
aneurisma antes del retiro del micro catéter
en una configuración y aglomerado excelente.
Esta imagen puede utilizarse en el futuro para evaluar
la estabilidad del tratamiento.
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Caso # 2.
Paciente masculino de 46 años con HSA y evidencia
angiografía de aneurisma sacular a nivel de la arteria
comunicante anterior.
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Figura
# 5.
Angiografía con sustracción digital
inyectando la arteria carótida interna derecha,
demuestra el aneurisma de 6 milímetros en la
ubicación descrita (flecha). |
Figura
# 6.
Angiografía digital en proyección oblicua
demuestra navegación del micro catéter
dentro de la arteria hasta colocarse dentro del aneurisma
(flechas).
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Figura
# 7.
Rayos X simple durante el procedimiento al finalizar
el rellenado del aneurisma con resortes demostrando
la densidad del empacado de estos( flecha larga)
micro catéter (flechas cortas). |
Figura
# 8.
Angiografía digital final en proyección
invertida (Town) como en la figura # 3, demostrando
la oclusión completa de la lesión con
el rellenado de los resortes, permitiendo el paso
de contraste hacia el resto del circuito arterial.
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Caso # 3.
Paciente femenina de 62 años con clínica de
HSA y evidencia angiográfica de aneurisma en circuito
posterior a nivel del tope de la arteria basilar de 8 milímetros
de diámetro.
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Figura # 9.
Angiografía digital en proyección invertida
( Town) inyectando contraste desde el origen de la
arteria vertebral izquierda. Observe en el fondo del
aneurisma pequeña saculacion milimétrica
donde se rompió la lesión sangrando
al espacio subaracnoideo.
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Figura
# 10.
Angiografía con técnica de mapeo
vascular después de inyectar contraste,
muestra el momento de la microcaterizaciòn
del aneurisma. Se observa el comienzo de la
salida del primer resorte por la punta del catéter
( flecha).
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Figura
# 11
Angiografía digital final antes de retirar
el micro catéter ( flechas pequeñas),
demuestra la oclusión completa del aneurisma
en la ubicación descrita sin opacificación
de contraste en su interior. |