¿ Qué es y porqué ocurre la EAPO?
La arteriosclerosis es una enfermedad
vascular arterial sistémica progresiva, que
afecta todas las arterias del cuerpo y se desarrolla
lentamente durante décadas. Es debida a la
acumulación progresiva de grasa e inflamación
en sus paredes (arteriosclerosis), que ocasiona disfunción
vascular. Evoluciona desde una leve lesión
de la íntima (capa más interna de la
arteria), pasando por la disfunción endotelial
que condiciona la formación de
la placa
arteriosclerótica;
Hasta la eventual estenosis severa u oclusión
del flujo sanguíneo a través del vaso.
Esto produce síntomas distales, como la llamada
claudicación: cansancio en
las piernas al caminar distancias determinadas. Existen
factores_de_riesgo
muy importantes que aceleran o precipitan esta enfermedad.
Su distribución más importante y severa
se presenta en las bifurcaciones arteriales. Por esto,
los segmentos más afectados son: Los aorto-iliacos,
femoro-poplíteos y carotìdeos.
¿Cuál
es la incidencia de esta enfermedad?
La EAPO en una enfermedad multifactorial. Se piensa
que los fenómenos que la condicionan se hacen
especialmente más evidentes en bifurcaciones
arteriales, donde los vasos están sometidos a
un flujo sanguíneo alto que produce turbulencia
o stress sobre sus paredes. Por esto, la bifurcación
aorto-iliaca, carotidea, femoro-poplítea y aorto-renal
son las más afectadas. A nivel periférico
(aorto-iliaco-femoral), las lesiones arterioscleróticas
se identifican con más frecuencia en los miembros
inferiores de pacientes mayores de 60 años, con
un incremento progresivo con la edad, desde 5 % hasta
22 % a los 75 años. Su incidencia es mayor en
el sexo masculino. Hay una importante asociación
entre la enfermedad arteriosclerótica coronaria
y cerebro vascular en más del 50% de los casos.
Si el paciente sobrevive a las lesiones iniciales de
diferente distribución vascular, con los años,
presentará progresivamente más evidencias
clínicas de enfermedad periférica.
¿Cuáles
son los síntomas de la EAPO?
La enfermedad arteriosclerótica progresa y puede
existir en el árbol arterial sin ningún
síntoma. Al ocurrir exacerbación de la
isquemia, embolia o trombosis de las arterias, estos
pueden progresar abruptamente. Los síntomas dependen
de la extensión y distribución de la enfermedad
oclusiva que se presenta en 3 patrones ( Esquema # 1)
Se caracterizan principalmente por: claudicación,
impotencia sexual, ausencia de pulsos periféricos,
dolor en reposo del miembro afectado y necrosis tisular
(úlceras o gangrena) La claudicación
intermitente se refiere al dolor típico
de la falta de oxigenación distal del miembro
inferior o pierna, por debajo del área de mayor
estenosis arterial, durante el ejercicio. Obliga al
individuo a detenerse para descansar esperando que el
dolor cese; pero, sucesivamente, se repite en distancias
similares, al reincorporarse para caminar. Generalmente,
ocurre en las lesiones crónicas de forma relativamente
estable. La impotencia sexual en el hombre,
está asociada con enfermedad periférica
en un 30-50 % de los pacientes, la cual ocurre por distintos
grados de oclusión de las arterias iliacas internas
que irrigan el área perineal. El dolor
isquèmico en reposo, se debe a un fenómeno
de trombosis aguda de la placa ateromatosa o trombo
embolismo distal ocasionado por la migración
de un coágulo hacia la circulación de
la pierna desde el corazón, la aorta o los vasos
enfermos por encima del área afectada. Esto produce
el cuadro de isquemia agudo típico caracterizado
por dolor intenso, palidez, ausencia de pulso periférico,
parestesia ( hormigueo) y parálisis del miembro.
Los cambios de la piel se manifiestan
con caída del vello, palidez, resequedad brillante
y aspecto quebradizo de las uñas. La
necrosis tisular se manifiesta con úlceras
distales y gangrena en dedos o pie. Las úlceras
son secas, con costras, y bordes netos, típicas
de la cara interna de la pierna. La gangrena es el evento
más extremo de la enfermedad, ocasionado por
la severa extensión de las lesiones y disminución
o ausencia de flujo de sangre que ocasiona la muerte
del tejido el cual se infecta.
Esquema # 1.
Demuestra los patrones más característicos
de la EAPO categorizada según la extensión
de la enfermedad aorto-iliaca observada anatómicamente.
Tipo
I: Enfermedad localizada en aorta distal
e iliacas comunes. |
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Tipo
II: Patrón más acentuado
a nivel aórtico con obstrucción
iliaco unilateral. |
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| Tipo
III: Enfermedad severa a múltiples
niveles con oclusiones arteriales distales predominantes. |
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Figura
#1.
Foto de la pierna izquierda de un paciente con
EAPO, demuestra úlcera arterial, acompañada
de los cambios típicos en la piel por
isquemia crónica de origen arterial (
palidez, resequedad y caída del vello)
Nótese que se asocian dilataciones venosas
(várices), pero la enfermedad arterial
ulcerada predomina. |
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Figura
# 2.
Foto de la pierna de un paciente con enfermedad
ateromatosa de miembro inferior izquierdo severa,
que presenta oclusión y trombosis repentina
de la circulación. Se observan los cambios
crónicos típicos ya descritos,
así como, una coloración violácea
por isquemia aguda que se aprecia antes de comenzar
la muerte del tejido ( necrosis tisular).
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¿Cuáles
son los métodos diagnósticos de esta
enfermedad?
La
precisión diagnóstica de la EAPO es
indispensable, debido a las múltiples alternativas
de tratamientos farmacológicos disponibles,
y los grandes adelantos en las intervenciones quirúrgicas
y endovasculares de los últimos años.
La correcta determinación de la localización
y severidad de la enfermedad depende de: Una evaluación
clínica detallada, determinación del
examen médico físico, exámenes
fisiológicos no invasivos (Índice de
presión sistólica brazo / tobillo, medición
de la intensidad del pulso, oximetría de pulso
percutànea y otros), ultrasonido doppler y
los estudios por imágenes anatómicos
como:
Angiografía_por_RM, Angiografía_por
TAC y Angiografía_con_catéter_por_sustracción_digital.
Los estudios por imágenes nos permiten demostrar
los hallazgos anatómicos definitivos y la permeabilidad
de las arterias, determinando la exacta localización
de la enfermedad, esencial para definir el tratamiento
definitivo quirúrgico o endovascular a practicar.
Aún cuando, el desarrollo de la Angiografía_por_RMN
y Angio_TAC,
nos permiten obtener una valiosísima información
de los hallazgos anatómicos arteriales a nivel
aorto-iliaco-femoral;La_angiografía_con_catéter_por_sustracción
digital
sigue siendo hoy en día, el método
más importante, de mayor sensibilidad y detalles
(regla de oro) para el diagnòstico definitivo
de la EAPO.
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Figura
# 3.
Se comparan la Angio RM y Angio DSA de un paciente
de 65 años con enfermedad aorto-iliaca
severa de tipo III. Se observa dilatación
y tortuosidad de las arterias con múltiples
placas de ateromas y significativa disminución
del calibre. Note las características anatómicas
similares en ambos estudios.
Figura # 3-A:
Angio RM demuestra la severidad de la enfermedad
con irregularidad y múltiples placas complejas
antes de la bifurcación con una moderada
disminución del calibre ( flechas). |
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Figura
# 3-B:
Angio DSA en el mismo paciente permite identificar
con mayor precisión los detalles de las
lesiones. |
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Figura
# 4.
En el mismo paciente se aprecian las imágenes
comparadas de Angio RM y Angio DSA a nivel iliaco-femoral.
Hay dilatación y tortuosidad de las arterias
pero sin estenosis de significación.
No se observan muchas diferencias en los detalles,
dando en ambos la información deseada.
Figura # 4-A: Angio RM. |
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Figura
# 4-B:
Angio DSA: Demuestra sin artefacto de movimiento,
ni de opacificacion de tejidos o interferencia
ósea los hallazgos con mayor detalle. |
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Figura
# 5.
Otro segmento de la Angio RM en el mismo paciente
demuestra oclusión completa de la arteria femoral
superficial izquierda (flechas) justo por encima de
la rodilla, y arterias colaterales que recanalizan
parcialmente el flujo sanguíneo distal. |
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