CIRUGIA ENDOVASCULAR DE LA FIBROMATOSIS UTERINA.

 

¿Qué es la fibromatosis uterina?

La fibromatosis, miomatosis o también llamada, leiomiomatosis uterina representa la presencia de uno o múltiples tumores benignos dentro del músculo uterino. Estas lesiones alteran la función del útero condicionando síntomas en la paciente que van desde dolor hasta sangramiento. Se considera que se observan hasta en un 40 - 50 % de las pacientes en edad fértil. Sólo el 20 % de estas lesiones se hacen clínicamente evidentes.

¿En qué consiste la cirugía endovascular de este problema?

La cirugía endovascular utiliza el método de la embolizaciòn percutànea a través de catéter angiográfico para devascularizar los fibromas uterinos (eliminación del flujo de la sangre que los oxigena) También se llama embolizaciòn de las arterias uterinas y se ha utilizado en los países desarrollados por más de 20 años para tratar otras patologías hemorrágicas de la mujer, como: La hemorragia post-parto severa, embarazo ectòpico y en las malformaciones arterio-venosas uterinas. Representa un método seguro y efectivo en el tratamiento no quirúrgico de la fibromatosis uterina. El primer estudio clínico sobre este método y su utilidad en la fibromatosis uterina se realizó en 1992 por Ravina y colaboradores en Paris, Francia; demostrando una efectiva respuesta terapéutica.

¿ Cuales son sus indicaciones?

Sus indicaciones dependen de los síntomas del paciente:

1.-


Presencia de uno o múltiples miomas en las paredes del útero que ocasionan
síntomas como: Metrorragia ( Sangramiento abundante fuera de la regla), dolor pélvico ò efecto compresivo sobre órganos vecinos (Constipación, frecuencia urinaria ò dolor de espalda)

2.-

Imposibilidad médica para someterse a la histerectomía (Cirugía convencional)
3.-

Paciente joven sin embarazos previos y síntomas de miomas, que desea salir
embarazada en el futuro.

4.-

Negativa del paciente de someterse a una intervención quirúrgica abierta.

¿Qué preparación necesita el paciente?

El paciente debe estar preparado con lo siguiente:
1. - Evaluación médica ginecológica habitual y citología del cervix (Papanicolau).
2. - Exámenes de laboratorio: Hematología, urea, creatinina, PT y PTT.
3. -Evaluación imagenològica de la pelvis con ultrasonido o resonancia magnética es indispensable.
4. -Ayuno de 8 horas para el día de la intervención.

¿En qué consiste la intervención?

Luego de tomarle una vía periférica, el paciente es acostado cómodamente en la mesa de cirugía endovascular para la intervención. Se suministran sedantes por vía endovenosa para disminuir la ansiedad. Se limpia el área inguinal derecha. Se procede a punzar la arteria femoral derecha, izquierda o ambas. Se coloca un catéter por vía intra-arterial hasta acceder ambas arterias uterinas, en la profundidad de la excavación pelviana (Esquema # 1) Luego de asegurar la mejor localización, se inyecta un agente embòlico – alcohol polivinilico (PVA), cuyas partículas flotarán con el flujo arterial hasta los capilares de los miomas (tumores), para ocluir su irrigación sanguínea (Esquema #2) En algunos casos, puede requerirse otros agentes embolizantes como gelfoam, resortes de acero inoxidable o de platino. Finalmente, luego de comprobar angiograficamente la oclusión de las arterias uterinas, se retira el catéter y se hace compresión manual sobre la ingle por 15 minutos. La paciente se deja en observación bajo vigilancia de enfermería por unas horas, con tratamiento analgésico. El procedimiento es ambulatorio. Puede requerirse hospitalización de 24 –48 horas, según el cuadro clínico doloroso posterior al tratamiento.


Esquema # 1
Demuestra un gráfico que permite dar una visión panorámica de la vía de acceso y el uso endovascular del catéter durante el procedimiento de embolizacion uterina.
Esquema # 2
Demuestra una vista ampliada del proceso de inyección de partículas sintéticas a través del catéter endovascular que fluyen con la sangre hacia los capilares que irrigan los miomas uterinos ocluyéndoles la circulación, procedimiento que ocasionará su necrosis o muerte dentro del útero.

¿Qué tan efectiva es la cirugía endovascular en estos casos?

La práctica del procedimiento y su efectividad está entre el 95 – 100%. La respuesta es excelente, con rápida recuperación y reintegro a las labores habituales, con una marcada mejoría de los síntomas descrita en la literatura entre 80 – 94% de los casos. El volumen uterino se reduce entre 35 a 70 % en un período de 3 meses a 2 años.

¿ Puede quedar embarazada una paciente después de este procedimiento?

SÌ. La experiencia de la mayoría de los especialistas, demuestra que las pacientes pueden llevar un embarazo a término sin complicaciones, después de haberse practicado esta intervención. Por ello, se indica la cirugía endovascular en las mujeres jóvenes en edad fértil que no pueden someterse a una miomectomìa, o no desean ser intervenidas quirúrgicamente.

¿Cuáles son las complicaciones del procedimiento?

Las complicaciones más frecuentes son:

1.-

Dolor pélvico, fuerte tipo cólico es común. Se maneja con analgésicos orales
entre 24 horas y 7 días posterior a la intervención.
2.-


Síndrome post-embolizaciòn, ocurre hasta en un 15 % de las pacientes con
síntomas como: Fiebre (38 -38.5 grados), falta de apetito, náuseas y vómitos.
Este cuadro mejora en 3 – 5 días.
3.-


La insuficiencia ovárica, es rara pero puede debida a oclusión inadvertida de
la circulación de ambos ovarios. Debe evaluarse con hormonas en el seguimiento sucesivo del paciente y cual requerirá tratamiento según hallazgos.
4.-

Otras como infección, isquemia en otros órganos o expulsión espontánea de
miomas, son muy poco comunes.

¿Cuál es el seguimiento médico requerido habitualmente?

La paciente debe continuar el seguimiento clínico habitual con su ginecólogo. Debe practicarse una evaluación clínica a la semana, 3, 6 meses y al año de la intervención. El seguimiento por ultrasonido es indispensable para determinar la evolución del procedimiento pero su indicación es variable. En algunos casos debe practicarse resonancia magnética ò tomografía axial.